教義 · Enseñanzas
Nuestras enseñanzas
El taoísmo no tiene un credo único que recitar. Tiene un Camino que recorrer. Lo que sigue es un resumen de las enseñanzas que sostiene nuestra Sociedad, con referencias a las escrituras de nuestra biblioteca.
El Tao (道)
El Tao es la fuente y el camino de todas las cosas. No puede nombrarse ni describirse por completo: «El Tao que puede expresarse como un tao no es el Tao constante» (Daodejing 1). Da origen al Cielo y a la Tierra y nutre a los diez mil seres, y sin embargo no reclama nada para sí.
No concebimos el Tao como una persona que manda, sino como el orden vivo y el origen que está presente en todas las cosas y en nosotros mismos. Seguir el Tao es volver a ese origen.
La Virtud (德)
De, «Virtud» o «poder», es el Tao en cuanto presente y activo en cada ser. La escritura dice: «El Tao les da la vida; la Virtud los nutre» (Daodejing 51). Una persona de Virtud no la exhibe; «la Virtud superior no es consciente de ser virtud» (Daodejing 38).
La no-acción y lo que es así por sí mismo (無為 · 自然)
Wuwei, «no-acción», no significa no hacer nada. Significa actuar sin forzar, sin esfuerzo egoísta, como el agua que nutre todas las cosas sin competir. Ziran, «lo que es así por sí mismo», describe cómo son las cosas cuando siguen su propia naturaleza. «Los seres humanos toman como modelo a la Tierra; la Tierra, al Cielo; el Cielo, al Tao; el Tao toma como modelo lo que es así por sí mismo» (Daodejing 25).
Los Tres Tesoros (三寶)
En el taoísmo, «Tres Tesoros» se usa de tres maneras, y las tres son importantes para nosotros.
En la conducta, Laozi nombra tres tesoros: la compasión (慈), la frugalidad (儉) y no atreverse a ponerse por delante de los demás (不敢為天下先) (Daodejing 67).
En la fe, los creyentes toman refugio en los Tres Tesoros del Tao (道), las Escrituras (經) y los Maestros (師). Esta es la base de tomar refugio.
En el cultivo, el cuerpo alberga tres tesoros: la esencia (精), el qi (氣) y el espíritu (神). La Escritura del Sello del Corazón del Emperador de Jade los llama «la medicina suprema en tres grados» (leerla).
Claridad y quietud (清靜)
«Si una persona puede estar constantemente clara y quieta, el Cielo y la Tierra volverán por entero a ella» (Escritura de la Claridad y la Quietud). El espíritu humano ama la claridad, pero el corazón-mente la perturba; el corazón-mente ama la quietud, pero los deseos tiran de él. La práctica diaria comienza alejando los deseos y dejando que el corazón-mente se asiente.
Causa y respuesta (感應)
El bien y el mal traen sus propias consecuencias, «como la sombra sigue al cuerpo» (Tratado sobre la respuesta y la retribución). La ética taoísta nos pide no hacer ningún mal, practicar todo bien y reparar nuestras faltas. No se trata de miedo al castigo. Es el reconocimiento de que nuestras acciones dan forma a nuestra vida y a la vida de los demás.
El camino Shangqing
La tradición Shangqing concede un peso especial al cultivo interior:
- Purificación del cuerpo y del corazón-mente mediante los preceptos, la sencillez y el silencio.
- Recitación de las escrituras como forma de devoción y de concentración.
- Visualización (存思) de las deidades y las luces dentro del cuerpo, una práctica característica de la escuela Shangqing.
- Refinamiento de la esencia, el qi y el espíritu, para que el cuerpo y el espíritu «se vuelvan ambos maravillosos y se unan al Tao en su verdad».
Estos métodos los enseña paso a paso un maestro a los estudiantes que están preparados. No se publican como técnicas para practicar por cuenta propia. Consulte Discipulado.
Preceptos básicos
A cada creyente se le pide que guarde cinco preceptos básicos (五戒), tal como se enseñan en muchas tradiciones taoístas:
- No matar.
- No robar.
- No cometer conducta sexual indebida.
- No mentir.
- No intoxicarse.
Los preceptos son un apoyo, no un castigo. Cuando fallamos, lo reconocemos, nos arrepentimos y volvemos a empezar.